Tuesday, December 04, 2012
Ausencia Gris
Sunday, July 31, 2011
Pez Dorado
“Y ahora nadie podrá lastimarme” –pensé-
El mundo se deshacía a mis pies y era incapaz de pisarlo
Me alejaba…
“lejanía in situ”- suspiré
Nadie podrá destruirme ahora…
(Excepto yo)
Y me reubiqué lo más al fondo de mi alma.
-¿Por qué no puedo verte?-
-¿Por qué no puedo alcanzarte?-
Asfixiada en mi propio cubículo reclamo:
“Que la soledad no me cierre los ojos…
Que la cama no se devore mis sueños de insomnio…
Que la mañana no me entumezca la voluntad…
Y que alguien pueda escuchar lo que mis silencios claman”.
Pero no voy a dar indicaciones
No voy a inferir absurdas precauciones
Ni a disfrazar mis acciones.
No voy a prevenir ningún debacle…
(Alas q se abren, para caer bien profundo)
Ni a realizar peritajes
Sobre lo que subyace en tu mundo.
Elijo reivindicar el abismo
(Conspicuo hiato inefable)
A disimular todo un cosmos
Para aceptar que a mi unidad
Le falte siempre alguna de sus partes.
“La única libertad radica en la oscuridad de la incertidumbre” – cavilé en voz alta
Luego… “la abyección, la locura y la muerte”.
(Y ya no tuve necesidad de excusarme).
Pero no puedo atribuirle a tus displicencias
La agonía de mis propios miedos e inseguridades…
Mi eje es una línea imaginaria itinerante
(Utopos metamorfoide)
Quizás no es posible que lo entiendas
O tal vez sea yo incapaz de explicarlo
Lo cierto es que ahora voy a romperla
Porque no soy buena acepando
Inicuos arbitrajes.
Alguna vez te he confiado mis mejores pistas falsas
Para que me encuentres descubriendo lo qué tramo
Pero mis verdades no son fácilm
ente asimilables
Y retorno vencida a mi escondrijo
(Sin esperanzas de empatía)
Yo soy cómplice de mi desatino,
Pero resulta que no quiero…
(Tanto)
Ese ostracismo…
Sin embargo corto el hilo,
(Lazo-vínculo de cualquier salida al otro lado)
Y me adentro en un laberinto introspectivo
Para morir en las fauces de mi propio minotauro
El ejercicio de un rito en el que sacrifico con mi muerte
La proclamación de un nuevo nacimiento
(Y su trabajo de parto).
Cuando el reloj marca la hora del destierro
Y la carroza se vuelve calabaza
Los caballos, ratones
Y el vestido, andrajos…
Enjuago bien las lágrimas de mi rostro ceniciento
Para salir corriendo escaleras abajo,
Abandonando el ilusionismo de todo falso palacio
(Con un zapato menos…).
Atravieso los muros fronterizos
Y el mundo se
deshace bajo mis pies, descalzos
Siento vértigo, mi corazón se agita
Quiero lo que no tengo
Y también lo que tengo
(Aunque de todos modos se que no voy a poder quedármelo).
La necesidad genera dependencia
El deseo liberación
No entiendo ni quiero seguir las reglas
De un mundo que no tiene idea de quien soy
No se sufrir sin enojarme
Ni se mentir cuando hay amor.
Me enajena
el agujero del espejo
Porque soy otra
(Conmigo, en mi, pero distinta)
Y entonces te extraño pero no se decirlo
No puedo decirlo
Porque no estas determinado
Lo que yo quiero no tiene formato
Y constantemente se transforma en otra cosa…
“De todos modos ya nadie puede destruirme” –sentencié
Por mas que intente disimular todo un cosmos
(Y busque mi luz en tu sombra)
Por mas que encuentres el zapato que perdí
E intentes persuadirme para volverme otra
Por mas que te lleves todo lo que no te di
Y me dejes todo lo que no te importa
El camino se abre paso porque yo camino
Sabiendo que nunca voy a volver a ser la misma cosa
Porque no se dejar de luchar
Ni abandonar mis sueños por realidades rotas
Si “fracasar es no intentar”
Yo jamás pienso asumir una derrota.
Por eso desde lo más al fondo de mi alma reclamo:
“Que la sonrisa no me esconda
De la que soy sin develarme
Que tus manos deshagan hábilmente
Lo que mal dice mi boca
Y que tus ojos delaten los abismos
Por donde mi soledad se arroja”.
Para superar el hastío
De perseguir siempre lo inalcanzable
(Porque no tengo otra forma)
Pugnando la razón por gobernar a las pasiones
Elijo trascender a la mera reproducción absurda
Sabiendo que sin esperanzas la vida se transforma en tumba.
Porque siempre es mejor sufrir a morir de aburrimiento
Prefiero defender mi verdad con lo que soy, con lo que tengo…
Anhelando que tal vez alguien pueda encontrarme
Allí donde no logra mostrarme el espejo.
(*Tuky)
Sunday, May 01, 2011
Desencuentro
- Pensá todo lo que tengas que pensar, pero no te engañes. Escuchá todo lo que tengas que escuchar, pero no creas en nada sin dudarlo. Decidí todo lo que tengas que decidir, pero no te reprimas. Hacé todo lo que tengas que hacer, pero no te retraces. Sé todo lo que tengas que ser, pero no pidas permiso. Viví todo lo que tengas que vivir, pero no te arrepientas de nada…-
- Ya sé, ya sé!! – pensé exaltada en voz alta y en un brusco ademán tiré el vaso derramando toda mi alma sobre el mantel gastado.
Hizo un silencio perpetrado solo por el afanoso “clic-clic” del encendedor con el que ahora daba lumbre a su vigésimo séptimo cigarro.
-La puta madre- mofé por lo bajo mientras pasaba inútilmente la servilleta empapada sobre lo volcado.
Me sonreía con sus ojos y soltaba aros de humo que se deshacían contra el vidrio empañado de la ventana. Me revienta cuando se quiere hacer el “sabelotodo”, aunque estuvieran bien sus palabras.
Solícitamente el mozo acudió a mi exabrupto con un “trapo rejilla” en la mano. Ambos en una coreografía entre torpe y ridícula intentamos arreglar un poco el desastre que había ocasionado. Luego, me trajo otro vaso y se retiró en completo anonimato. Volví a llenarlo de amargos desencantos y me sumergí en sus desoladas profundidades.
-No vayas a ahogarte en éste también…- sugirió sarcástico.
-No vayas a creer en todo lo que ves- repliqué estúpidamente rencorosa.
Las horas pasan y seguimos sin encontrarnos. No importa cuanto nos esforcemos por enunciarnos desencarnadamente uno al otro, sutiles displicencias crecen como espinosa maleza sobre la rivera de nuestros propios bordes; nos cierra el paso; nos tapa la visión, nos confunde y desorienta. Nos extravía y equivoca.
-Vos sos lo que veo ahora y elijo creerte-
-No empeces con tus frases embrolladas y decime lo que me querés decir-
-Si te lo estoy diciendo!-
-Pero sin decírmelo… -
-Eso depende…- pronunció riendo como disfrutando del juego que él mismo se inventaba.
-No sé, no entiendo, soy tarada- provoqué
-habitué del desconfío, diría yo…-
-Te desafío a que me lo expliques como si fuera tarada…- forcé una mueca de sonrisa falsa
-vos de tarada no tenés un pelo. De competitiva y caprichosa puede ser…-
Lo que debió afectarme como una ofensa me resultó inesperadamente un halago que decidí ignorar por completo.
-Bueno. Explicame entonces-
-Qué es lo que querés que te explique?-
-Retrocedemos un casillero- respondí razonando en voz alta y me serví lo último que quedaba en la botella.
-Por qué?-
-Retrocedemos dos- bebí
-Barajemos y demos de vuelta- propuso totalmente carente de creatividad.
-No. Terminemos esta partida antes de empezarla de nuevo- percibí cierto halo de desconcierto en sus ojos- porque ya me sé de memoria la jugada. Vos cantas “envido” y me ganás de mano, pero yo hago primera. Vos me cantas truco con un ancho falso y yo te retruco de “competitiva y caprichosa” –situé con sorna-. Entonces me mostrás el envido y te vas “elegantemente” al mazo. Así son todas las jugadas.
-Como partida de truco es bastante chota-
-Como forma de vincularnos otro tanto…-
Ambos nos relajamos sin advertirlo.
-Yo quisiera…-miró alrededor antes de continuar como cerciorándose de que nadie lo estuviera observando- … no sé, había pensado que… - yo lo escuchaba expectante - … si tenés ganas...-comenzó a desmenuzar un pedacito de servilleta disimulando su nerviosismo, cosa que me enternecía y fastidiaba casi al unísono - … hace tiempo que quiero conocer la Península de Valdéz…- detuvo allí su palabra.
Yo esperaba que se tomara el tiempo que se tenía que tomar para terminar la frase. Pero el silencio se extendía sin que terminara de decirme lo que me había empezado a decir, que claramente era invitarme a viajar con él, a lo que yo respondería -previa falsa dubitación, por supuesto- que “podría ser” que me dejara verlo, para efectivamente terminar yendo entusiasmada.
Y no, desesperadamente el tiempo corroía mi enturbiada esperanza sin que terminar la maldita frase. Se quedó allí en inmutado silencio aguardando a que yo lo interpretara y le respondiera “a eso” que él, en definitiva, no me preguntaba!.
¿Por qué ese afán de decir las cosas sin decirlas?. Estaba furiosa. ¿Por qué no me dice que me quiere invitar de una sola vez?. Cobarde y enroscado. La tiranía de su cabeza reprime lo que su corazón proclama. Y ya no tengo más ganas de estar hablando, porque el diálogo se falsea decantando absurdamente en superficialidades de un encuentro inanimado. Y empiezo a alejarme, a estar sin estar estando… Yo no quiero ser su “resistencia” liberadora. Ya bastante tengo yo con mis propias batallas. Nuevamente el vacío ensancha un precipicio entre ambos. Te estoy mirando. Quererte me deja sola. Me aburre, me enoja, me entristece.
“Ahora me voy a quedar callada hasta que diga algo”, pensé. “No sé, cualquier cosa. Le corresponde a él terminar su frase, no a mí. Hasta entonces esperaré callada. Soy capaz de tomarme 20 botellas más si fuera necesario mientras aguardo, de todos modos se las voy a hacer pagar él, por idiota!.”
Estaba ya por desmoronarme de angustia, cuando comenzó a decir:
-El otro día vi en “Animal Planet” un documental sobre las ballenas…- mi consternación fue inmediata –… se van hasta allá para aparearse una vez al año …-
Ya en la palabra “aparearse” dejé de escucharlo. Pero él continuó narrándome muy animosamente la estúpida reproducción de los batracios. Levantó la mano llamando al mozo. El corazón se me sacudía en el pecho e imaginé que me daba un infarto mientras el continuaba hablando como si nada. Pidió otra botella y mas maní con ademanes sin interrumpir en absoluto su relato. Me miraba de vez en cuando como para corroborar mi atención. Yo escuche “si tenés ganas…” no estoy loca. Se palpó a los lados de la chaqueta en busca del paquete de cigarros. O tal vez sí lo estoy y lo imaginé. Sacó uno. Comencé a dudar de todo. Incluso de que estuviéramos allí.
El mozo llegó destapando otra botella y acomodó el platito de maníes entre ambos vasos. Precipicio mediante. Aprovechó para hacer una pausa y encender su tabaco. Yo ensayaba distintas formas de irme mentalmente. El mozo se retiró estoico llevándose la botella vacía con mi alma adentro.
-…y tenía ganas de ir a conocer, no sé…- concluyó sin demasiado encanto mientras empinaba la botella sirviéndonos otra ronda de decepción.
-que bueno- fue lo único que pude alegar en mi defensa, sin fuerzas para mover un solo músculo de mi estupefacto estado de desilusión anunciada.
Levantó la vista y me sonrió extendiéndome el vaso nuevamente cargado. Bebió sin dejar de espiarme como esperando mi reacción sabida. Pero ya era tarde. Muy tarde.
-es tarde- dije aún en aquella pose de indisimulable resignación.
-terminamos esta cerveza y vamos, querés?. Yo te alcanzo-
-no, dejá…-
-si estoy con el auto, no me cuesta nada-
-es que voy para otro lado- dije hundiendo el aguijón en su corazón subyugado
-ah bueno….- se llenó la boca de maníes para contrarrestar el sabor amargo que el aguijonazo le acababa de provocar.
-además estoy cansada-
-si yo también…-
Nos miramos entendiéndonos por primera vez en toda la noche. Y en ese breve interludio de tregua en que nos encontramos, sentí que lo amaba como nunca voy a poder a amar a nadie en esta vida. Bajé la mirada antes de develar mis sentimientos, que comprendía no del todo correspondidos. Lo oí suspirar alterado y entonces resolví decirle:
-Pensá todo lo que tengas que pensar, pero no te engañes…- me puse de pie- …escuchá todo lo que tengas que escuchar, pero no creas en nada sin dudarlo…- me puse el abrigo- …decidí todo lo que tengas que decidir, pero no te reprimas…- me colgué el bolso-… hacé todo lo que tengas que hacer, pero no te retraces…- me incliné hacia él - …sé todo lo que tengas que ser, pero no pidas permiso…- le tomé el rostro con las manos- …viví todo lo que tengas que vivir, pero no te arrepientas de nada…- cerré mis ojos y lo besé en la mejilla.
Salí del bar antes de que pudiera entender lo que había hecho. Me subí a un taxi que me llevó hasta el más alejado suburbio de mi soledad infinita. El salió tras de mí para alcanzarme pero ya era demasiado tarde. Como siempre. El taxi se alejaba en la espesa penumbra de la espinosa maleza al otro lado de mi propio borde. Mientras, una luz dorada se apagaba sobre nuestro precipicio.
Thursday, April 14, 2011
Abismo
Infinitamente
Infinitamente sola. Sin ganas de mirar. La calle se estrecha cuesta arriba. Todo gira alrededor de un mundo que me es completamente ajeno. Y ya no espero, ni salgo a buscar. Detenida en mi propio tiempo, en el agujero del espejo alguien pasa sin mirar. La esperanza es como un mar de silencios rompiendo olas en mi soledad. Perdida en la memoria, alguna huella que no fui, se imprime ahora en la arena de lo que tal vez será. Pero el destino abre sus palmas hacia confines inconmesubrales. Y yo le tomo la mano para avanzar. No hay retorno. Ni camino. No hay muelles de los que zarpar. Soy un dato borrado por su única verdad. La lucha inclaudicable. En mí, por los demás. La soledad inhabitable, de un mundo que pasa sin mirar. (Tuky)
Saturday, April 02, 2011
PROLOGO
Friday, February 18, 2011
Obstaculos

Saturday, January 29, 2011
De “Falsaciones para tercas resignaciones y otros arrebatos”
Saturday, January 22, 2011
VéRTiGo

(-de verdad querés saber?-pregunta ceñudo mi tipito).
Estoy sonriendo estúpidamente, porque no puedo contestarte la verdad. Pero tampoco te puedo dar una respuesta de rutina.
-¿Viste que te había dicho que me mareaba cuando me bajaba de la cinta?. Bueno, de a poco lo fui controlando, pero ayer se me soltó (-la cadena-) la tirita esta – señalando la tirita transparente del corpiño pegada al hombro- y cuando me la quise volver a enganchar me entró un vértigo terrible, y después estuve como 10 minutos tratando de recobrar “el equilibrio” y la “normalidad”, hasta que a los 50 minutos ya le había agarrado el ritmo otra vez y me quedé 10 minutos mas porque una vez que le agarré la mano (-Se ríe. Cree que es gracioso-) me dije “con lo que me costó llegar hasta acá ahora no me quiero bajar!... - (-Yo lo debo estar contando como algo gracioso-).
Agrega una nimiedad que estoy incapacitada de registrar y vuelve a reírse como si la charla fuera una broma, o como si yo quisiera caerle simpática. Yo quiero entender porque me pasa esto. ¿A vos nunca te paso algo así?. ¡No puedo preguntar eso! ¡Soy una tarada! Ya bastante con haber dicho lo que debí haberme guardado para mí. Además ya conozco la respuesta. Pero igual quisiera poder preguntar.
Wanda siente una terrible soledad que la angustia profundamente. Se le hace un nudo en la garganta y la necesidad de disimularlo todo.
(-Amor y necesidad son dos cosas diferentes- extrae de sus pensamiento el tipito).
Eso querría preguntarle: "¿vos sos feliz?" (-con las piernas abiertas sentada en el aparato de los aductores. 9, 10…11…-)
Y el se reiría de compromiso y luego compartiría con sus amigos en la sobremesa las anécdotas de su trabajo “…y hay una mina que esta re loca, viene y te tira que ella no se sube a la cinta sino a un “duelo psíquico” (abriendo los ojos) donde pone a prueba su lucidez motriz” (risas) parece re normal la mina eh, pero le preguntás como está y te sale con un “vos sos feliz”? jajaja re pirada!, no!, si hay de todo! En el gimnasio te cruzas con cada uno!
-¿Por qué me preguntás eso? – me diría creyendo absurdamente que intento seducirlo (-estúpidamente-)
-¿Por qué no?- respondería yo con expresión desinteresada y él entraría en la segunda etapa.
Mirá, el ser humano es extraordinario todo el tiempo que es. Esto implica una paradoja, porque lo extraordinario es algo que sucede, por definición, muy rara vez, pero el ser es constante, cada maldito día, es decir, es “ordinariamente extraordinario” (-o “extraordinariamente ordinario”?-) 13…14….15…Sorbo de agua. Ahora abdominales, elongación, y me voy a mi casa a sumergirme de nuevo en el mismo ciclo una vez mas, pero diferente, cada vez, 16, 17, 18, 19...
(...continuará...)
Monday, January 03, 2011
Extraordinaria
-Sí, te mentí!- dijo reincorporándose súbitamente en la oscuridad de la habitación. El seguía recostado a su lado, pero la escuchaba atentamente.-cuando vine el otro día sí sabía para que venía- él sonrió en la oscuridad – pero fingí, haciéndome la mojigata, (-mi papel favorito últimamente- señaló muy acertadamente su tipito)
-Ya me parecía…-
-No. Dejá. No digas nada. Yo te voy a explicar…yo necesito explicarte esto ahora…-respiró profundo y él se acomodó una almohada bajo la nuca ubicando sus brazos detrás de ella como en asas – Mi vida personal es…-continuó – …mi vida personal…-buscaba la palabra justa, (-una farsa!-) - ….no, farsa no, más bien… una ¡“Comedia”! – expresó por fin entusiasta como si aquello le resultara una gran revelación. Toma una gran bocanada de aire, como si hubiera estado sumergida largo rato bajo el agua y saliera repentinamente a la superficie a recuperar el oxígeno.
-Pero eso ahora va a cambiar! – cerraba los puños y los apretaba – porque ésa es una falsa dicotomía…-reflexionaba en voz alta- La realidad es también una Comedia, no vaya a ser que ahora nos creamos que de verdad somos los tristes personajes que representamos en ella…-
-Entonces es una contradicción- le dijo una voz que yacía a su lado en la oscuridad y recordó de pronto su presencia.
-No te creas, no. O sí, más bien sí, pero…todo lo contrario-
Él soltó una risa por la nariz.
–¡Ah bueno!....veo que vos sos la contradicción-
(-no te enojes con él – advirtió su tipito a tiempo – vos no estás acá para que él te entienda, estás acá por otra cosa, no confundas-)
-No te confundas. Todo es contradicción. Solo por y gracias a ella existimos. El día que se terminen las contradicciones se habrá terminado nuestra especie- sentenció
-Sí, claro…pero hay que buscarle la vuelta-
-La vuelta no se busca. Se fabrica-
(-¡Piedad Wanda!, ¡piedad!- exclamaba su tipito mientras se asomaba por detrás del hombro temiendo que se apareciera Némesis de repente).
– Pero no me interrumpas. Estaba diciendo que mi vida personal ha sido siempre una gran (-farsa!-) Comedia. Sí, claro, todo es una Gran Comedia me dirás vos (-él no dice nada-) pero hay distintos niveles…y entonces la cosa cambia. Definamos… (-dijo el epistemólogo mientras buscaba donde escupir el carozo de la aceituna-) ¿qué es “vida personal”? – Wanda hace el ademán de las comillas con los dedos en el aire- ¿a qué llamamos “vida personal” –modula acentuando la locución de estas últimas palabras- digamos, entonces, que "vida personal" es todo lo que uno es y hace por fuera del mundo laboral, profesional y, permitime incurrir aquí en algun justificado "estiramiento conceptual", pero tan solo a los fines meramente “exponenciales”, esto es: agregar en este ámbito también a la militancia (-atorase el epistemólogo con el carozo de la aceituna, tosióle, eructóle y escupióle por fin erráticamente-ironizaba su tipito burlandose de Wanda) porque de alguna manera esas tres cosas son las que uno no puede dejar de realizar. Le son indelegables y debe ocuparse de ellas cada día de su vida. Cabe aclarar que esto no implica necesariamente no hacerlo con alegría, ojo, pero son digámoslo así…”los gastos fijos del mes”, uno ya sabe de antemano que invertirá determinada cantidad de energía, salud, esfuerzo y tiempo en realizarlas. Ahora, lo que queda por fuera de ellas, es lo que damos en llamar “vida personal” -sonreía involuntariamente mientras hablaba- que incluye desde ir al supermercado, sacar la basura, asearse, escuchar música, depilarse, ir al teatro, leer…-hizo una abrupta pausa como frenandose- y en este caso particular me urge una aclaración, no por demás menos pertinente (-estás monologando- pone cara de fastidio su tipito) que se trata de una lectura de esparcimiento, de entretenimiento, de recuperación de la energía interior, si se me permite la expresión, que sacia mas la sed del alma que la de la mente, es decir, excluye todo lo que sea periódicos, lectura política y/o histórica, las que ubicaríamos mas acertadamente en el ámbito de la militancia, dado que es parte de la formación del militante. Dibujar, cocinar, salir de paseo, esas cosas forman parte de la vida personal…del ocio también ¿no?-
-De esa gran "Comedia” que decias...– sugeria el Otro tratando de no perderle el hilo
-Precisamente!. La parodia de ir al supermercado, de buscar periciosamente la fecha de vencimiento en cada objeto comestible que agarramos, de cargar sistematicamente en el chango los víveres dejando para el final los alimentos de heladera para “no cortar la cadena de frío”, enojarse absurdamente con los que bloquean el paso entre las góndolas, repetir de memoria siempre el mismo diálogo con el cajero de turno “¿en efectivo o con tarjeta?”, la desazón de volver a mostrar la foto de la espantosa cedula de identidad vencida (-¡con esa foto quien se va a andar fijando que día vence!-), embolsar todo a lo loco con una desesperación de apuro innecesario. “¿No tenés mas chico?”, la especulación para conseguir momeadas. Gracias. De nada. Tu vuelto. Estratagema cotidiano. Salir de paseo por la costanera camuflando el porro en un paquete de cigarrillos que no fumás. El chori crujiente y la gota de grasa que te lo recordará de por vida, la fuente iluminada de Lola Mora horriblemente envidriada, el fondo de coro de ranas. La seca de keruza bordeando el río por si hay descarte. El atardecer, el viento, la noche. El olvidarse del tiempo que no se olvida de nada…-le pareció escuchar un ronquido (-el coro de ranas…-) – invitar a un amigo a tomar mate, hablar de la vida, tanto de la impostergable como de la Comedia (-farsa-). Reírse de ambas. Amargarse por ambas…(-la impostergable?-). Si. Todo eso va a cambiar…-farfulló como para sus adentros. Se sonrió y aguardó en silencio a que el pensamiento terminara de formarse en su cabeza, y luego tocándose la frente, como quien se descorre un velo de los ojos, pudo ver, en la mas completa oscuridad de aquella habitación que no era suya, pero que respiraba en el Otro su soledad (-empecinada-) la inevitabilidad de su alma impostergable, dijo:
-Yo la llamo Comedia. Y sí! “lo postergable”. Yo la postergo, porque en ella no encuentro nada que me “eleve el espíritu”, ¿Cómo decir?, - suspiró para disimular el deshago - no veo en ella otra cosa más que lo absurdo de la existencia humana, el acto repetitivo y constante de la reproducción del mundo ordinario. Comprar-cocinar-comer-lavar-defecar-dormir-despertar-trabajar-ir-volver-usar-ensuciar-lavar-planchar… y así, una y otra vez hasta enfermar y morir. El sin sentido de una existencia plana. Para mí. Debo decirlo. Para mí. Y yo quiero hacer otras cosas. Cosas que le den sentido a esa existencia, más allá de la superficialidad de la rutina cotidiana (-¿la militancia?-). No. Lo “extraordinario” es, por definición, solo ocasionalmente. La militancia esta en todo lo que soy y en todo lo que hago (-y cuando no está también está-). Exacto. Gracias a ella logro romper con buena parte de la banalidad del mundo que se reproduce en esa superficie plana. La militancia me resulta algo inevitable y necesario. Como el aire diríamos. Sin ella ya me hubiera marchitado hace rato. Pero a lo que me refiero es a “otra” cosa…que no pertenece a nada de lo anteriormente mencionado…-
-Amor, eso te hace falta- la voz la tomó por sorpresa y no pudo evitar sentirse intimidada.
-Mi vida esta llena de amor…- interrumpió Wanda con cierto tono rencoroso- desde regar mis plantitas cada mañana hasta cortarme las uñas, todo lo hago con amor- (-menos la cola del banco- agregó muy acertadamente su tipito-)
-Estoy hablando de otra cosa…-
(-Claramente. Pero vamos a no hacernos cargo. Otra vez la Comedia-)
-El amor tiene tantas formas…- (-o farsa-)
-Lo que vos necesitas es encontrar una persona que te mueva el piso y te enamores perdidamente-
-Momentito. Que yo ya estuve enamorada- volvió a interrumpir cola de paja
-¿Y?-
-Nada. Quiero decir que se de que se trata. Y fue hermoso mientras duró pero…– comenzaba a trastabillar- ya lo dijo Ismael Serrano (-un muerto encierras-) “el amor es eterno mientras dura”, por eso digo…que el amor tiene muchas formas…muta…(-"muza"- le sugirió el tipito previendo irse al pasto viendo como cordoneaba) – y justamente “ese” amor del que vos hablás es el más "raro" de encontrar, pero aún así si lo encontrás, todavía te queda lo mas difícil que es conservarlo, hacerlo perdurar…- y cuando parecía que él no podría hacerle jamás ningún aporte trascendente dijo:
-Por eso. No es algo que acontece a menudo. Pero cuando sucede le da sentido a todas las otras cosas, hasta a esa “Comedia” de la que tanto renegás, porque estás inspirada en algo superior que todo lo transforma…-
Se hizo un silencio antes de que Wanda expresara estrepitosamente
-Es “extraordinario”!- como descifrando el acertijo
-¿Qué cosa?- le preguntó confundido, sin percatarse de lo que habían significado sus palabras para ella, que se abalanzaba ahora sobre él para besarlo ruidosamente en la mejilla.
-¡Eso necesito!- y saltó de la cama colmada de alegría buscando su ropa que había quedado desparramada por toda la casa.
-¿Ya te vas?- preguntó el Otro incorporándose pero sin bajar de la cama.
-Sí. Mañana trabajo y tengo que entrar temprano porque a la tarde tengo una reunión y a la noche me tengo que juntar con los compañeros para ver lo de las actividades y la marcha…ah y tengo que pasar a buscar…-
Wanda repasaba su cargada agenda mental sobre las tres cosas que regían su mundo impostergable – uh! No me tengo que olvidar de pedir turno con la ginecóloga. Uff!! - se ataba un cordón-Y de comprar agua! – se ponía la otra media- que sed tengo...-
El Otro se levantó, y mientras Wanda se peinaba le fue a servir un vaso de jugo. Ella sin agradecerle el gesto se lo bebió de un solo trago. Y él, con la parsimonia de la desperanza, comenzó a vestirse para bajarle a abrir la puerta de calle.
Se abrochaba la camisa cuando entonces Wanda apareció frente a él, tomó su rostro con ambas manos, lo miró a los ojos como buscando algo en ellos y le dio un beso en la mejilla. Lo volvió a mirar. El había dejado caer los brazos pesadamente a los costados del cuerpo. Ahora lo beso en la frente y el Otro cerró los ojos. Rozó con el pulgar derecho sus labios resecos y allí depositó su último beso, indulgente.
-“A veces el futuro es una noche sola, y uno gasta la urgencia en llegar y dormirse”- le dijo y lo despertó de aquel breve trance – “Cinco veces triste”. Benedetti. Una “delicatessen” de la poesía latinoamericana- terminó diciendo sonriente.
-Me gusta Benedetti, pero tampoco leí tanto…-
-Ah! Mal hecho!- se colgó la cartera y se lo quedó mirando como esperando que le abriera la puerta.
-¿En serio no te querés quedar?-
Ella contestó con una expresión mezcla de conmiseración y plegaria.
-Bué…te bajo a abrir dale. Pero mirá que “el futuro es una noche sola”- bromeó mientras llamaba el ascensor.
-“A veces” dice Benedetti…”a veces”-
Apretó el botón de PB.
(-un “a veces” proclivemente postergable- musitó su tipito mientras estiraba la pierna para calzarse la pantufla que se le había escpado debajo de la mesa)
-Gracias por todo- lo abrazó fuerte – nos vemos pronto-
-Chau…-
Wanda paró un taxi
-…y suerte con tu “suceso extraordinario”- le grito desde la puerta.
– ¡Igualmente! – respondió Wanda levantando un brazo en señal de saludo.
En el taxi iba puesta la radio en una de esas estaciones que pasan lentos clásicos de los ochentas, uno tras otro, todos iguales. La canción insistía en implorar “I love you”, “I need you” entre solos de guitarra y batería que pasaban de lo cursi y meloso a lo pedorro y bizarro.
Wanda empezó a reírse sola. El conductor la miraba extrañado por el espejito retrovisor. Pero ella ni se percató. Miraba por la ventanilla las calles despobladas de la madrugada urbana en día de semana. “I need you”, “Oh baby”, “For ever” “My love”.
(-que no se vuelva “farsa” la “comedia”-)
La ciudad deshabitada se parece un poco a mí. Pensaba. Esperando en la soledad de la noche un suceso extraordinario que le devuelva el alma. Cuando el día comience volverá a poblarse, a ser transitada por todas las mismas cosas “impostergables”, inevitables, cotidianas.
(-“A veces el futuro es una noche sola”-).
Y a veces son todas las noches. Gastando la urgencia en la soledad y sin llegar a dormirme.
Subió a saltitos los escalones de la entrada de su casa. Cuidado.
(-la sola existencia es… por si misma “extraordinaria”-)
Sunday, October 31, 2010
In comunicare
-Qué te pasa?-Ella lo mira a los ojos sin encontrarlo
-Estoy perdiendo la fe…-
-La fe en qué?-
-En el Hombre-
-A bueno…tenes miedo de quedar para vestir santos?-
-…en el Ser Humano digo…- lo mira con desdén
-Por qué? Qué te pasó?-
Preguntas básicas para personas básicas…Ella no tolera el diálogo ordinario y está por enojarse.
-Ya no quedan personas extraordinarias. Ni sueños que se abran paso-
El calla en la incomprensión. Ella continúa:
-Falta poco para que todo esto se vuelva rápidamente pasado y todo va a haber terminado sin que podamos revertirlo, es ahora el momento y es ahora el pasado irreversible. No tiene sentido explicarlo, todo esto me pesa adentro y rallenta mi espíritu acelerado, no tengo eco ni sombra en mi alma...deshabitada..., no tengo…no tengo otra cosa mas que este momento desperdiciado en mi inútil pérdida de fe…-se agitaba
-Por qué inútil?-
"Porque sí!", quería responderle pero se detuvo.
-Abrazame-
-Estás bien?- dijo mientras consentía el abrazo tímidamente
Hundió su rostro en su pecho y sintió una terrible emoción que procuró ocultar con apesadumbrado esfuerzo.
¿Por que a mi no? Por que a mi no? Porque no quiero?. Porque no puedo?. Porque no entiendo bien?. Qué es lo que no entiendo?. Yo se qué quiero. Lo que no sé es cómo. Y no me sale. No...
-Te vas a poner a llorar?-
-Dejá de hacer preguntas estúpidas!-se alejo de él instintivamente tragandose toda la rabia de no animarse a llorar frente a él.
-Eh…! por qué me tratás así? Estás enojada…-
-No, enojada no. Estoy desilusionada…desencantada…estoy perdiendo la fe en nosotros-
-En “nosotros”?- dijo señalandose a ambos
-Bueno…no lo dije a propósito!, pero qué te pasa? No me contás. No me querés contar-
-Ya te conté- "Y no entendiste nada", terminó la frase para sus adentros.
-Sí, que estás perdiendo la fe en el Ser Humano…-reprodujo sin sentido
-Desabrazame el abrazo que me diste recién-
-Ah bueno…eso sí que no se como se hace-
-Tenés razón, ya es pasado ya es irreversible…y yo sigo rallentando mi espíritu acelerado pero no tengo cómo…no tengo como manejarlo…adentro mío todo esto…yo quisiera expresarlo, quisiera transmitirlo…yo siento…yo siento tanto esto que cargo dentro de mí como una roca atada al cuello…y vos ahí sin entenderme nada…sin poder o sin querer entenderme nada…y yo te quiero, igual te quiero, siempre te quiero, aunque desee deshacer tu abrazo desaprensivo… y aunque me des bronca
-Por qué te doy bronca?- preguntó serio y escondiendo cierta tristeza
-No sé- mintió rapidamente y quedaron callados
-Sí sé. Te mentí. Sí sé…-él la mira confundido- tu indiferencia congénita me da bronca, la sensación de desaprensión tuya me da bronca, tu abrazo incomprendido, tu absurda ignorancia adquirida, tu burla imperdonable, y saber que no puedo culparte por nada de eso porque sé que no lo hacés a propósito, sé que no lo hacés con malicia, lo haces y punto…porque no te sale otra cosa, no puede salirte otra cosa, porque vos también estás averiado de un manera que yo tampoco entiendo, y de la que yo también me burlo imperdonablemente…- el la miraba con atención, ella comenzaba a atraerlo sin que pudiera evitarlo.
-¿De mí te burlas?-
-No. De mi tía abuela Hermenegilda- respondió enojada con sarcasmo y el soltó una risa por la naríz
-Saber que ibas a decir eso...-"para no decir nada" siguió la frase por dentro-... me pone fastidiosa…-concluyó
-¿Ah bueno…y cómo sabias lo que iba a decir?-
-Porque te conozco…-
-Mentira vos no me conoces nada, te lo puedo asegurar- dijo en tono rencoroso
-Seguramente tengas razón…pero igual sabía que ibas a decir eso…-
-¿Y por qué estás tan agresiva conmigo?-
-No estoy agresiva, estoy enojada porque no puedo hacer nada con esta tristeza ahora, con la tristeza de desilusionarme del mundo irremediablemente, y se que debe ser necesariamente así, porque estoy creciendo, me estoy curtiendo es todo…-
-¿De qué te estás curtiendo?-
-De todo…-
-¿De mi también?-
-De vos hace rato…-
-Ah bueno... y yo acá como un boludo!- esa frase la hizo sonreir antes de que pudiera revertirlo
-Bien, pasamos de la burla al insulto…-
-No fue un insulto …-
-No para nada…-nuevamente el rencor indisimulable
-Bueno, ¿querés que te insulte?-
-No, si ya lo hiciste- dijo mirando para otro lado con aires de ofendido
-No te haces cargo dije...- hizo una pausa- pero es mas facil ofenderse...- "otra forma de no hacerte cargo" pensó.
-No digo que seas irresponsable, sos medio nabo nada mas…- buscaba herirlo como reproche por su incapacidad de consolorarla de sus tristes desencantos del mundo.
-Está bien, entonces explicame por qué querés hablar con un nabo irresponsable del que además de insultar te gusta burlarte?-
-Claramente...No se puede hablar con vos-
-Me aburrió esta conversación estúpida-
-Vos querías hablar-
-Y vos lo arruinaste-
-Por qué me echás a mi la culpa de todo?-
-Por qué si…- dijo atravesada por un sentiemiento que podríaa traducirse en la necesidad que sentía de que él la callara de un beso y le dijera que todo iba a estar bien porque él iba a estar ahí para abrazarla y darle esperanza en medio del vacío"
-Ah vos si que tenes capacidad de fundamentación-
-Te ponés insoportable, yo quería hablar de cosas que me pasan, cosas que pienso y siento de la vida y vos no te tomás en serio nada de lo que digo y terminamos hablando estupideces, peleando por todo como si fuera importante a ver quien gana la discusión, pero lo único que gana es la incomunicación entre nosotros, no se por qué!. por qué! pierdo el tiempo en querer hablar con vos de cosas que … - suspiró el ahogo-...si yo ya se que sos así …
-¿Así como?- dijo fruncido el entrecejo con triste preocupación
-Bueno te dejo así no te molesto con mi "tan..."-dijo con evidente sarcasmo
-andá...- agregó casi en un susurro impreceptible, mientras una helada desolación le abrazaba el alma.
Saturday, July 10, 2010

Caminando todas esas cuadras
transfiguraciones de una ciudad envuelta en magia y asfalto
Las luces, los autos,
los ruidos…
malditas calles ennegrecidas
Para imaginar
detrás de esa vidriera
Entrando a este bar
Abriendo un viejo libro
Escondiendo la verdad
(agua con gas y capuccino)
Te puedo imaginar
Porque no soy yo
No soy yo
Un detalle más de la ciudad
Puedo volver a empezar
Quizas…
(Puedo buscar donde empezar)
Ademas…
No tengo que excusarme de esto ahora
Detrás de esa vidriera
Adentro de este bar
Leyendo el mismo libro
No se a quien quiero engañar …
Ciudad envuelta en magia y asfalto
Mis pasos avanzan en círculos
El arte como autoretrato
y otra esquina que doblar
Nueva ruta para el mismo destino
En la cornisa canta un grillo
contra todo insomnio
(canta para no saltar)
Mientras tanto
Voy tratando
de arrancarle una esperanza a ese reflejo
Detrás de la vidriera
Adentro de este bar
Saltándome paginas del libro
Te puedo imaginar
Porque no soy yo
No soy yo
otra mascara del carnaval
Deshilachados los sueños me enredan
Agujeros destejidos me quedan
Por donde pierdo el tiempo como monedas para viajar
Y no se porque nadie lo nota
La realidad es una mentira idiota
Donde se sortean verdades para disimular
y ya no voy a verte otra vez
Porque no soy yo
No soy yo
Mirame bien ahora
No existe la libertad.
Saturday, June 26, 2010
Divino Tesoro
-Yo tengo cáncer. Voy a morirme. No tengo tiempo para derrochar en causas perdidas o inútiles...-dijo y en silencio agregó de vez en cuando suspirando -...todo aquello que me lastime y que me haga lastimar a otros me son inútiles y si son irreversibles, también causas pérdidas. Yo tengo cáncer, no miedo. Para mi la muerte no es mas que una circunstancia. Definitiva. Pragmática. Indiscutible. Es y punto. Mi cuerpo perece, mientras, el alma suscita intempestiva. Siempre que el bocho, claro, siga funcionando. La adversidad me pone mas firme y me siento mas vivo porque lucho. Y todo el tiempo estoy luchando. La lucha es esperanza. El resto me es completamente prescindible.La comedia del mundo nos interpela y uno sale a interpretar afanoso su papel en busca del aplauso. La fragrante ovación del último acto. Y nunca se pregunta para que. Para que tanta farsa si uno muere antes, siempre antes de que termine la obra, así como algua vez hizo su entrada cuando ésta ya había empezado. ¿Para quién el papel interpretado?. ¿Por qué del libreto?. Pero... y si uno es otro?, no...no... -tosió en el último "no" y antes de recuperarse continuó negando- ...no!, no debe de continuarse al pie de la letra lo que nos dicen que así debe ser porque así fue escrito, y lo escrito es lo que "debe ser". Resulta que hoy me doy cuenta que lo único que se debe ser... es uno mismo, y para eso hay que equivocarse, hay que quitarse el disfraz, cuestionar el libreto, el papel, e incluso la meta de alcanzar esa supuesta ovación fragante-
Yo escuché todo. Todo lo que dijo, especialmente lo que suspiró en silencio. Yo no tengo cáncer. Al menos no todavía. Pero igualmente, y como todos, tambien voy a morirme. Pero no quiero esperar a tener cáncer para darme cuenta de lo que sí tengo. Y lo que ahora tengo son unas infinitas ganas de vivir y ser vivido por el mundo que me rodea y rodeo. Circunvalación omnímoda. Lucharlo y revertirlo, haciendo a un lado las causas perdidas que siempre son o fueron lo que de todos modos nunca seremos ni haremos del otro. Es decir, evitar derroche de tiempo y energías en absurdos e intrascendentes asuntos de la mezquindad bastarda, de la idiotez humana, del disfraz de otro... Lo que no sirve ocupa espacio vital y junta mugre. Los tiestos del pasado siempre serán tiestos del presente hasta que se los vuelva síntesis o flores en la ventana. Porque el futuro es una ilusión y el por-venir siempre esta llegando.
-La vida es mas corta de lo que esperamos- me miró sonriendo.
- Hasta que dejamos de esperar…-
-Salud!...-alzo la copa en alto
-…divino tesoro!- imité su acto
Brindamos.
Yo ya no espero, pensé.
Bebió hasta el fondo y apoyándola con fuerza sobre la mesa exhaló satisfecho
-…que tanto!-
Saturday, May 15, 2010
Osadía Maniatada
Tengo la sensación de estarme creyendo la versión gregaria de las cosas…aun a costa de mi propia inutilanza. Viéndome perpleja en la mitad ajena que me abarca y embauca en una tormenta sin relevos. Amedrentada por el síndrome del desasosiego, desembarco en las orillas del otro mundo que no tengo, o prefiero no haber tenido tanto... y desespero esperando que este sueño no se vuelva verdadero, aunque no pueda pensar en nada más que esta perfidia absurda de lo inabarcable del pensamiento, y me lamento. Solo por que tengo en mí toda la poderosa magia de arrebatar los mas incautos encantos del entorno floreciente y perecerlos. Dejarse tentar por la fragancia del loto y devorarlo, dejando que mi saliva enjuague el deseo en mi boca y transformarme en sueño. Casi pero no. La finitud del laberinto eterno. Un naufragio intencional sin balsa de regreso. La manifestación más adusta del tiempo en la distancia, en las mesuras y el espejo. La poderosa sed frente al lago seco.
Friday, May 07, 2010
"Trabajo de Campo"
Deberías verte…con esa cara de niña obsecuente (-y constipada…-). Es aberrante. Se lo dije una vez a Rantes, “Ágata es estupida” (-y no caga-). No te hagas problema!. Que te vas a hacer problema!. Vos!, justamente…Dejá, son ideas mías. Pero también te zarpas!. Ágata! Te zarpas!! Y haces que me vuelva loca!. Como puede ser que permitas…ya se, ya se, pará. Ahora viene la parte en la que me salís con la de “es trabajo de campo”. Cortala con el trabajo de campo!. Tu vida no es un trabajo de campo. Basta.No se puede andar estudiando todo el tiempo a los demás cuando es en vos donde radican las principales dudas sobre nuestra propia naturaleza humana. Muy complicada. Y vos mirate, con esos anteojos de marco verde y ojos de mojigata!, queriendo mirar por un vidrio mentiroso el mundo como si vos no pertenecieras…no fueras parte, de toda esta ficción que llamamos realidad. La farsa de una pantomima en la que la mojigata de cuatro ojos también hace jugar su papel.
Y todo para que?, si nos vamos a morir algún día y a nadie le van a interesar tus estupidas conclusiones sobre un mundo que ya va a haber cambiado. Porque todo cambia. Vos, yo, el estupido de tu jefe en la casa de revelados, hasta Rantes…
A propósito de tu jefecito, que por cierto debería aprender algunos modales, se hace el pragmático y no es más que un misógino ególatra.
-tu jefe es un misógino ególatra- Wanda buscaba algo en su cartera
-Por eso le robamos-
-con lo que roba ese tirano, revelar alguna que otra foto…-
-278 en lo que va del año…-
-tantas fotos estamos sacando?- se sorprendio Wanda -Si se llegara a enterar nos mata a los tiros a las dos- saco una tabletita de chicles, comió uno y le convido el que le quedaba a Ágata
-a mi…, porque de vos no sabe nada-se comió el chicle.
-bueno mejor, que te mate a vos así yo sobrevivo para vengarme!-
Nos empezamos a reír del asunto y ensayábamos venganzas imaginarias. A Ágata se le ocurrió que en su funeral expusiéramos todas las fotos reveladas “gratis” que hizo en su laboratorio como provocación post-mortem. Yo me disfrazaría de promotora de chocolates, con peluca y todo, entraría a su local a convidarle uno, por supuesto el misógino ególatra aceptaría con vanidosa gula, el chocolate previamente envenenado lo mataría sin levantar sospechas. En otra ocasión yo publicaría un libro firmando como Ágata, con todas las fotos y en el prologo contaría la verdad del cruel misógino ególatra que conmocionaría a la opinión publica.
Como sea Ágata siempre moría. Sabíamos que para que una historia tuviera fuerza, tenia que tener algún componente trágico (-que lo tome como un “trabajo de campo”- ironizó el tipito)
Entonces llegamos a la esquina de la casa de revelados.
-no te soporto más-
-yo tampoco- bromeamos
-muerte al misógino ególatra!-
-por un revelado gratis para todos!- grito Ágata levantando la mano en saludo de su amiga, que ahora se alejaba sin volver la vista atrás.
Ágata sonreía. Wanda odiaba esa sonrisa. Esa sensibilidad pasiva se parecía mas a la apatía que a la contemplación. No existen tibias rebeldías. Estudiar en los demás lo que no entendemos en uno. La enajenación. La proyección. La negación. El ostracismo introspectivo encastrado en medio del gregarismo de la multitud fantasma. Porque vos te crees tu propia farsa Ágata!. Yo en cambio te prefiero cáustica. El resto es mediocridad o falacia. Y esa sonrisa, encubriendo la aversión hacia una humanidad de fantasía. En el fondo tu cinismo brilla como una perla escondida desde las tinieblas de tu propia agonía. No te duele el mundo más que la impotencia de no poder evitarlo. Sin tiempo de meditarlo, no caben en tus sienes otras cavilaciones mas que las del “trabajo de campo” sin hacerte cargo de ser el sujeto de ese objeto pretendidamente estudiado.
Saturday, December 26, 2009
La Nigromancia de la Tristeza
Desde los mas recónditos parajes de mi Pasto Imperio, un grito salvaje surcó los aires atravesando el cielo…Némesis avanza en su corcel a toda furia. Su cabellera al viento corona su rostro iracundo, pero de una belleza doliente, peligrosa, inexplicable. Espada empuñada en alto, y expresión desafiante convocan a una innumerable cantidad de seres que salen a su encuentro montados a sus bestias, carruajes cargando diversos bártulos y artefactos, preparados para dar la gran batalla...Wanda quiere llorar pero… no tiene como. Su tipito se tapa la cara con las dos manos y mira apenado la tristeza que la embauca. No hay nada que el ni sus métodos puedan hacer frente a esto ahora. El cuerpo pesado se mueve lento traccionado por la sangre amarga que ahora recorre sus venas. En la boca sabor a silencio, la imposibilidad del habla. Su tipito se ha quedado mudo. Perplejidad en el alma. Y su Foro de Fantasmas parados en ronda, van encendiendo velas pasándose el fuego uno a uno hasta cerrar el circulo y susurran a coro una hermosa melodía desconsolada. Sus voces se entrelazan como los hilos de una telaraña que va tejiendo en su garganta el nudo que aguarda el desenlace final. Por eso no emite palabra. La delicadeza de los hilos es tal que al menor vibrato rompería en llanto.
Todo el espacio exterior de Wanda se le figura en acuarelas monocromáticas yuxtapuestas en distintas gamas de azules y lilas. La magia fluye de ella y encuentra en las flores rostros que le sonríen, en los candelabros saludos de manos lejanas, en el flamear de las cortinas guiños secretos de otros muertos, que se alegran de ser descubiertos. Algunos se acercan tímidamente con sus añejos instrumentos para sumarse al coro de su Foro de Fantasmas, embelleciendo aun más la música que ahora alcanza hasta el último rincón de su Pasto Imperio.
Madame Le Mort envía a sus secuaces. Y todo su mundo se prepara para luchar.
La guerrera llega con sus tropas hasta las puertas de la fortaleza infinita que custodia sus dominios. Ordenados en filas de ataque, los guerreros esperan la señal de su líder. Némesis hace relinchar a su corcel sobre sus dos patas y las gárgolas gimen en lo alto batiendo sus temibles alas gigantescas. El ojo de Némesis se vuelve de un ocre brillante. La batalla esta por comenzar.
-Llegaste tarde-
El muerto en el cajón parece estarle hablando a ella. Wanda mira a su alrededor disimuladamente como buscando en los demás la seguridad de no haber sido la única en escucharlo. Pero todos lloran y se abrazan, los menos allegados comen bocadillos y beben vino. Los niños vestidos de elegante luto se aburren fastidiosos. Un mozo con mirada estoica le ofrece una copa. Wanda niega con la cabeza pero su brazo insurrecto toma una y la bebe de un solo trago. El asombro del mozo perdura en su rostro durante todo este acto. Devuelve la copa y avanza unos pasos hacia el sarcófago abierto.
-No le temas a los muertos-Wanda siente el calor del vino subirle por la traquea y detiene súbitamente su paso. Alguien le toca el hombro y sus ojos se abren fulgorosos de odio.
-Es una gran pérdida-dijo un hombre en tono pomposo, es decir, indignante.
Wanda esta a punto de quebrarse y llorar, pero se arma de coraje y vira su cabeza hacia el brazo que mantiene apoyada la mano sobre su hombro. Levanta la vista lentamente hasta encontrarse con una falsa expresión de complacencia que transforma toda su tristeza en una especie de enojo que la carga de ira. Pero se contiene. Inclina levemente su cabeza como condescendiendo al comentario, sin poder emitir aun ninguna palabra.
Némesis imprime una mirada de desagrado y el tipito se destapa un ojo para espiar.
-Que corta que es la vida…- dijo apretándole el hombro.
Némesis hace un movimiento suave con su espada poniéndose en posición de ataque…
-No lo dudo- agrego otra voz grave pero más dulce que la primera.
Wanda no quiso mirarlo, sabia que era Esteban que acababa de entrar con su típico aire de héroe redentor q tanto la perturbaba y encantaba a la vez.
Némesis aguarda sigilosa el desenlace.
El tipito se destapa el otro ojo y busca sentarse antes de desmayarse.
El hombre, se retira en busca de mas vino y se entretiene haciendo comentarios vacíos mientras englute canapés con cruel indiferencia.
-Como estas?- Esteban la mira indulgente y le sonríe con esa hermosa sonrisa que Wanda adora y que por eso tanto detesta. Lo mira con ojos inquisidores, como invitándolo a un duelo, pero luego se compadece bajando la mirada y suspira. No tiene fuerzas ahora para enfrentarlo. Sobre todo porque por más que le moleste, recoge con beneplácito su aparición en aquel preciso momento. Siente ganas de darle las gracias pero no entiende muy bien porque ni de que. Así es que continúa callada mientras lo mira con ojos clementes.
-Esta bien…voy a dejarte a solas con él unos minutos así podes despedirte…- dijo y se alejó hacia la otra sala. Wanda quiere llorar pero no tiene como. Comienza a recordar sus clases de clarinete, la elocuencia con que su profesor resolvía los más importunados declives de su vida como artista olvidado, su humor acido, su tan sutil osadía... y la tristeza comienza a invadir su cuerpo como el humedo frío de una tormenta de invierno se cala hondo en los huesos, vulnerando su fortaleza.
Con un gesto rápido pero silencioso, Némesis alerta a sus tropas. No permitirá que la tristeza entre a sus tierras. Conoce bien estas plagas y sabe que de no atacarlas a tiempo pueden debilitar los cimientos de su castillo permitiendo que el Balthazhar perpetre sus dominios destruyéndolo todo.
-No le temas a los muertos-
-No les temo-
-¿Podrías haberme traído una flores no?-
-Todavía no entiendo que estas haciendo acá-
-Es la vida…-
-No. Vos no estas acá...- no había terminado de decir esto cuando a un mozo se le cayeron unas copas rompiendo el conjuro de susurros y sollozos llamando la atención de todos, menos la de Wanda que no podía dejar de mirarlo, era inexplicable que fuera la misma persona que se enojaba cuando no tocaba con el alma, que le enseñó que "la música no tiene que ver solo con acertarle a las notas sino con saber decirlas”, y que le explicaba todas estas cosas con verdadera pasión, gesticulando cada palabra, haciendo que llegaran a ella utilizando las mas diversas metáforas, anécdotas, e historias increíbles, para luego de pronto apagarse, como quien retorna de un sueño a la realidad grisácea e insistir con la partitura una y otra vez hasta que saliera del alma.
El tipito se tapa la boca con las dos manos para ahogar el llanto.
Wanda disfrutaba mucho de su compañía, y aunque hacia ya un tiempo considerable que no lo veía, nunca dejó de recordarlo, ni de aplicar muchas de sus enseñanzas incluso en varios otros planos de su vida, pero ahora le resultaba difícil encontrarlo en aquel rostro inchado, pálido y frío, por mas que lo intentara, no podía verlo...
-Me da gusto verte…-
-Yo no puedo decir lo mismo…-
El muerto abre sus ojos y la mira como buscando en ella una estúpida esperanza.
Una sombra negra se posa sobra la espalda de Wanda que sin mover su cabeza ella pudo observar de reojo.
-Te traje algo…-dijo antes de estremecerce.
Némesis lanza un grito de ataque y miles de flechas de fuego ahogan el cielo. La sombra gime de dolor encorvándose, pero sus gemidos arrasan con varios guerreros que se agarran el estomago y comienzan a llorar desconsoladamente cayendo de rodillas doblegados de angustia.
Wanda traga el último resto de saliva y una especie de corriente electrica que le recorre la espina dorsal distorciona sus sentidos.
-Mostrame-
Wanda tratando de no develar sus emociones, mete su mano en el bolso, revolviendo hasta que por fin saca un zippo de brillante metal con un gravado de caballos salvajes cabalgando a toda velocidad con los cabellos rizados al viento. Lo tuvo sobre su mano un momento observándolo penosamente.
El Nigromante vuela como un relámpago hacia las tropas de Némesis pero 7 gárgolas feroces salen a su encuentro escupiendo enromes ráfagas de fuego mostrando sus filosas fauces con cada bocanada. Pero la bestia se defiende a giros y vueltas de remolino derribando a 4 que caen heridas sobre la hierba que transpirada de rocío, respira erupciones de vapor con cada impacto. Las otras dos se repliegan hacia el castillo para anticiparse a un ataque desde allí con mas refuerzos. Otra oleada de flechas llueve sobre la sombra que ahora se retuerce malherida.Wanda coloca prudentemente el zippo en el interior de un bolsillo del hermoso traje azul petróleo que lleva puesto el muerto, que alguna vez fue su profesor. El corazón le late en la garganta.
-Es hermoso…donde lo conseguiste?-
-Me lo encontré por ahí…- termino la frase tosiendo como para recuperar la respiración. Luego dirigió su mirada hacia el hombre que le había hablado anteriormente.
El muerto que había vuelto a cerrar los ojos dejo entrever una leve sonrisa elevando a penas la comisura derecha de sus labios.
-Lo tenía ese canalla que hace un segundo me tomo del hombro- agregó Wanda en voz bien baja procurando que nadie la oyera.
Némesis lanza hechizos contra la escurridiza nigromancia que ahora cae derribada por los impetuosos latigazos arremetidos por las impiadosas Yharfjas, cazadoras de Desmodus Hematófagus que habitan en los oscuros bosques al norte de la comarca. Las cazadoras vuelan en sus gigantescos buitres cuyos chillidos destruyen los tímpanos de cualquier ser vil.
-Vil. Pero escaso de inteligencia.
-Intentó jugar al amable conmigo cuando llegamos. Yo había visto que dejó su sobretodo en el guardarropas, luego entre para hurgar en sus bolsillos, y ahí “me lo encontré”-
-Si. Vi toda la secuencia-
-Pensé que seria un lindo gesto…-
-Es perfecto para un fantasma que aun no ha dejado el vicio-
-...despojar de objeto tan hermoso a un ser tan despreciable-
-También...-
Wanda respira apenada
-Me tengo que ir…-
-Andá yendo, que yo voy a quedarme un ratito más- bromeó como era su costumbre.
Wanda le sonrió y sus ojos se nublaron de lágrimas. Levantó la vista y con un gesto cordial saludó a Madame Le Mort que hacía horas se encontraba vestida de metre junto a la mesa de entremeses.
La Nigromancia provocó una especie de lluvia acida que cayo sobre las tropas que corrieron a protegerse alzando sus escudos, refugiándose bajo los árboles, y carruajes. Pero los que fueron alcanzados por el turbio aguacero comenzaron a toser de angustia, a perder la fuerza y abrumarse, a ahogarse en llanto y a rendirse. Entonces Némesis lanzó un hechizo a viva voz extendiendo su brazo enmugrecido en alto, y entonces miles de millones de fuegos fatuos surgieron de todas partes creando una especie de paraguas inmenso sobre sus cabezas, haciendo que la lluvia se evaporara a su solo contacto hasta agotarse por completo.
El tipito se puso en pie penosamente. Estaba pálido y ojeroso, su expresión era grave pero de actitud decidida. Se acercó a la computadora y tipeo cuidadosamente la palabra LIBERTAD y dos lágrimas cayeron de sus cansados ojos.
Madame Le Morte inclinó levemente su cabeza en respuesta al saludo de Wanda, y los espíritus de la tristeza volvieron a ella como un enjambre de abejas que retorna a su panal. Se dio media vuelta y se retiró con ese aire orgulloso que siempre la envuelve.
Las acuarelas del entorno parecen derretirse como el hielo al llegar la primavera, y poco a poco todas las formas y los colores van retornando a su orden visual normal.
Némesis cae exhausta sobre la hierba quemada, su corcel la sigue recostándose a su lado. Las tropas han vencido, la Nigromancia de la tristeza no ha podida abatirlos, pero han quedado muchos heridos que deberán ser atendidos para que no contagien la pena que han absorbido a los demás.
El tipito comienza el informe. Se ajusta los lentes y revisa los acontecimientos una y otra vez para no dejar nada sin reporte. Némesis recluta voluntarios para la curación y las Zharimayas (mujeres antiguas de alas de frondoso plumaje púrpura) acuden a preparar sus pócimas sanadoras. Llevan los cabellos blancos y largos, visten de rosa pálido y plata y andan siempre rodeadas por los Tzrums, especie de hombrecillos subterráneos, herbolarios especialistas en el mundo vegetal y mineral. Juntos darán los mejores cuidados a los héroes malheridos de esta batalla triunfal.
El Foro de Fantasmas culmina su canto maravilloso y los fantasmas foráneos que se les habían unido de manera orquestal, se despiden cordialmente guardando sus instrumentos añejos en sus corroídos estuches ancestrales.
Wanda sale del velatorio respirando alivio. Su tristeza ya no es peligrosa y a penas recobra el aliento descubre el sentido de aquel destino fatal. “Es la vida” piensa o siente adentro. “No necesito entenderlo. Ni superarlo. No voy a hacerlo. Tan solo necesito aprender… Aprender a convivir con ello y recordarlo para que me inpire en la vida, todo lo que de el siempre he admirado". Afuera la está esperando Esteban que se acerca para abrazarla.
-Disculpen…- la voz de un hombre los interrumpe- …alguno de ustedes tendría fuego?-
-Lo siento, no fumamos- contesta Esteban algo turbado dejando entrever involuntariamente su frustración por haberlo frenado justo en su intención de abrazo.
El hombre inclina su cabeza como disculpándose y se retira insistiendo en palpar todos sus bolsillos una y otra vez. Cosa que a Esteban le pareció muy extraño.
Sin embargo el rostro de Wanda se ilumina de pronto al ver apoyado sobre el coche fúnebre estacionado al frente, a su profesor de clarinete que extrayendo del bolsillo de su hermoso traje azul petróleo un zippo de brillante metal, se enciende un cigarrillo y sonriente le guiña un ojo para luego desvanecerse entre las volutas de humo…como un fantasma que no ha dejado el vicio.
Su tipito levanta una mano en señal de saludo. Y Esteban la mira sin comprender absolutamente nada. Wanda estira sus brazos hacia el, se pone en puntillas de pie, lo empuja contra ella y lo abraza. En ese instante comprendió la importancia de ser libre a la hora de reconocer sus sentimientos, y aunque le costara admitirlo (e incluso de preguntárselo, lo negara) aferrada entre sus brazos, le dijo sin decirle, pero con toda el alma: Gracias.


